- El 61,3% de los anuncios de vivienda analizados presenta irregularidades en el etiquetado energético, pese a una mejora respecto al año anterior.
- La organización no tiene constancia de actuaciones por parte del Ministerio de Consumo tras su denuncia a los principales portales inmobiliarios por este motivo.
La Federación de Consumidores y Usuarios CECU ha publicado la segunda edición de su informe “¿Cómo de eficientes son las viviendas que queremos habitar?”, en el que analiza la información de las condiciones energéticas de las viviendas que se incluye en los anuncios de portales inmobiliarios.
El informe, que analiza anuncios de viviendas en ciudades como Barcelona, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga y Palma de Mallorca, muestra una evolución desigual. Aunque mejora el cumplimiento formal de la obligación de incluir la etiqueta energética —los anuncios sin ella se reducen del 33,8% al 20%—, el fraude sigue siendo mayoritario.
La primera edición del informe, de 2025, mostraba que el incumplimiento en la presentación del etiquetado energético alcanzaba el 77,3% de los anuncios. Este año 2026 se ha reducido, aunque todavía el 61,3% de los anuncios presenta irregularidades.
Desde CECU apuntan a que esta mejora se debe a la denuncia registrada el año pasado ante el Ministerio de Consumo contra portales inmobiliarios como Idealista, Fotocasa y Alquiler Seguro. “A pesar de la mejora en los datos, se sigue produciendo un alto porcentaje de fraude de un requisito que lleva vigente más de trece años”, apunta Eloy Gutiérrez, responsable de Vivienda de CECU. Además, la organización asegura que no tiene constancia de que se haya abierto ninguna investigación ni expediente sancionador al respecto contra estas empresas.
El informe señala que la calidad de la información ofrecida a las personas consumidoras empeora. Datos clave para la toma de decisiones, como la presencia de calefacción, aire acondicionado, agua caliente o el año de construcción, son ahora menos accesibles en los anuncios analizados.
El informe también revela que, aunque el 80% de los anuncios incluye etiqueta energética, esto no garantiza el cumplimiento de la normativa. Solo el 73,1% aporta datos completos de consumo y emisiones, mientras que casi uno de cada cuatro anuncios (24,2%) muestra una etiqueta sin valores, solo indican la clasificación energética, lo que limita gravemente su utilidad. Asimismo, entre los anuncios que no incluyen etiqueta energética, el 61,1% alega que está “en trámite”, una práctica que puede estar ocultando situaciones de incumplimiento prolongado.
La organización advierte, además, de posibles irregularidades más profundas: incluso en anuncios que aparentemente cumplen, los valores de consumo y emisiones no siempre coinciden con la calificación energética declarada según los estándares oficiales.
En este contexto, y ante la futura modificación del Real Decreto que regula la certificación energética, CECU reclama medidas más contundentes para garantizar su cumplimiento. Entre ellas, destacan el refuerzo de la vigilancia y las sanciones, una mayor coordinación entre administraciones y la mejora de la información ofrecida en los certificados, incluyendo indicadores que permitan estimar el gasto energético real de la vivienda.




