Comunicación

CECU pide que la futura regulación de bebidas energéticas refuerce los límites a la publicidad dirigida a menores de 16 años 

  • La organización reclama que la nueva ley no solo restrinja el acceso a estos productos, sino también la promoción en redes sociales, el patrocinio deportivo y otras prácticas comerciales que favorecen su consumo entre niños, niñas y adolescentes. 

La Federación de Consumidores y Usuarios CECU ha presentado sus aportaciones a la consulta pública previa sobre el Anteproyecto de ley de acceso de menores a bebidas con alto contenido en cafeína impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. 

CECU valora positivamente esta iniciativa legislativa, orientada a limitar el acceso de las personas menores de 16 años a las bebidas energéticas y reforzar su protección frente a los riesgos asociados a su consumo. 

Según datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el 68 % de los adolescentes europeos consume bebidas energéticas, una cifra que evidencia la necesidad de adoptar medidas específicas para proteger a este colectivo frente a productos cuyo consumo habitual no resulta recomendable. Entre los efectos asociados se encuentran alteraciones del sueño, nerviosismo, ansiedad, dificultades de concentración y otros efectos psicológicos y cardiovasculares

La organización recuerda que las bebidas energéticas mantienen una elevada presencia en campañas publicitarias, redes sociales, eventos deportivos, plataformas digitales y colaboraciones con creadores de contenido, entornos especialmente influyentes en la configuración de hábitos de consumo durante la adolescencia

“Las decisiones de consumo no se producen en un entorno neutral. La publicidad, la promoción y otras prácticas comerciales condicionan las preferencias y hábitos de consumo, especialmente cuando hablamos de personas menores de edad, consideradas consumidoras vulnerables”, señala Sarahi Boleko, técnica de Alimentación de CECU

Por ello, CECU insiste en que la futura norma no debe limitarse únicamente al acceso a estos productos, sino incorporar medidas que reduzcan la presión comercial y limiten aquellos factores que aumentan su atractivo y normalizan su consumo entre menores

Entre las propuestas presentadas destacan: 

  • El refuerzo de las restricciones a la publicidad y promoción dirigidas a menores. 
  • La regulación de la publicidad en redes sociales e influencers
  • La limitación del patrocinio en actividades y espacios deportivos frecuentados por menores. 
  • La incorporación de un etiquetado frontal más claro sobre los riesgos asociados al consumo. 

Para CECU, esta regulación puede representar un avance importante hacia entornos alimentarios más saludables para la infancia y la adolescencia, favoreciendo decisiones de consumo más informadas y reduciendo la exposición de este colectivo a prácticas comerciales que incentivan el consumo de bebidas energéticas. 

Puedes consultar aquí las aportaciones de CECU.