La organización valora el nuevo marco europeo como una oportunidad para avanzar hacia sistemas agroalimentarios resilientes, saludables y sostenibles.
La publicación del Plan de Acción sobre Proteínas de la Comisión Europea, presentado el pasado 7 de julio, supone un paso relevante para situar la transición proteica en la agenda política europea.
Aunque el plan se orienta en gran medida a reforzar la producción europea de cultivos proteicos y oleaginosas destinados a la alimentación animal, al encontrarse enmarcado dentro de la Estrategia Ganadera de la Unión Europea; también incorpora la necesidad de promover dietas más diversificadas y con mayor presencia de alimentos de origen vegetal.
“El Plan Europeo de Proteínas abre una ventana política importante. Ahora es necesario que España la aproveche para impulsar una transición proteica justa, basada en la evidencia científica, en el refuerzo de la dieta mediterránea y en el derecho de todas las personas a acceder a una alimentación saludable, sostenible y de proximidad”, señala Sarahi Boleko, técnica de Alimentación de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU.
En este sentido, la organización invita a administraciones públicas, responsables políticos y agentes del sistema alimentario a revisar el documento de posición “Estrategias ante la Transición Proteica y el Impulso de la Dieta Mediterránea”, elaborado junto a entidades sociales, científicas, ambientales y del sector agroalimentario. El documento recoge propuestas concretas para avanzar hacia una transición proteica adaptada al contexto español, desde el diálogo multisectorial y la evidencia científica.
Para CECU, el Plan Europeo de Proteínas debe servir para pasar del diagnóstico a la acción, concretando las medidas necesarias y su financiación para que la producción y el consumo de alimentos saludables, sostenibles y de proximidad sean una opción real y accesible para toda la población.




