Comunicación

Nuevo arancel de 3 euros para los paquetes: CECU celebra el avance en seguridad de los productos y alerta de un posible traslado de la tasa al consumidor

A partir del 1 de julio de 2026, todas las mercancías importadas a la UE estarán sujetas a unos derechos de aduana de tres euros, lo que pondrá fin a la exención vigente desde hace tiempo para los paquetes de valor inferior a 150€. La Federación de Consumidores y Usuarios CECU se suma a la Organización Europea de Consumidores (BEUC)y acoge con satisfacción esta medida destinada a mejorar la seguridad de los productos, pero advierte de que los consumidores no deben verse afectados por gastos inesperados en el momento de la entrega de sus compras.  

Hasta ahora, las importaciones de bajo valor se beneficiaban de la denominada norma «de minimis», introducida antes del auge de las compras por Internet. En la actualidad, cada día entran en la UE unos 15 millones de pequeños paquetes, muchos de los cuales pasan sin ser sometidos a controles exhaustivos. La eliminación de esta exención tiene como objetivo restablecer los controles adecuados y garantizar que los productos que llegan a los consumidores sean más seguros. 

Se aplicará un arancel fijo de tres euros por categoría de producto en un paquete, que deberá ser pagado por el importador comercial, como las plataformas de venta online o los operadores postales. Es probable que este sistema fomente las importaciones a gran escala en lugar de millones de envíos individuales, lo que facilitará a las autoridades la realización de controles de seguridad. 

 Desde las organizaciones de consumidores nos preocupa que algunos operadores postales y de reparto puedan intentar repercutir estos costes a los consumidores tras la compra. Esto sería ilegal según la legislación de la UE, que exige que los consumidores sean informados del precio total por adelantado. 

Emily Riesco, responsable de Comercio de CECU, comentó: “Los consumidores no deberían pagar la nueva tasa de tres euros. La reforma es clara: a partir del 1 de julio, son los importadores, y no los consumidores, quienes pagan los derechos de aduana.  

Hacer de las plataformas online las primeras responsables de que los productos vendidos dentro de la UE cumplan las normas aduaneras es esencial para garantizar compras más seguras y una mayor transparencia y seguridad para las personas consumidoras. Esta reforma inicia el camino hacia un consumo más crítico y menos desechable”, añadió Emily Riesco. 

Más información:

Consulta la revisión que publicamos sobre la reforma aduanera de la UE y de los enormes desafíos que supone el comercio electrónico en la realidad internacional y geopolítica actual. 

Consulta este FactSheet de BEUC.