Comunicación

CECU alerta de riesgos para las personas consumidoras en la reforma europea del etiquetado ecológico

CECU alerta de riesgos para las personas consumidoras en la reforma europea del etiquetado ecológico
  • La organización ha trasladado sus opiniones al Ministerio de Agricultura advirtiendo de las carencias en la información clara del etiquetado ecológico y en los sistemas de control comercial 

La Federación de Consumidores y Usuarios CECU ha presentado sus aportaciones a la consulta pública abierta por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sobre la propuesta de modificación del Reglamento (UE) 2018/848 en lo relativo a determinadas normas de producción, etiquetado y certificación de los productos ecológicos y sobre el comercio con terceros países.

La organización valora de manera positiva la intención de la Comisión Europea de facilitar un mayor acceso a productos ecológicos, así como de reforzar el comercio europeo y la producción local. Sin embargo, considera que la modificación propuesta supone riesgos importantes en materia de información a las personas consumidorasmejora de la sostenibilidad de todo el sistema agroalimentario y equivalencia efectiva de los productos importados.

El texto propone la utilización del mismo etiquetado ecológico de la UE tanto para los productos elaborados dentro de la región como para los importados. Esto puede inducir a error a las personas consumidoras, al transmitir una imagen de sostenibilidad que no siempre refleja el impacto ambiental real del producto a lo largo de su proceso de producción, distribución y consumo. Frente a ello, CECU demanda mejorar la información a las personas consumidoras, el uso del etiquetado y la coherencia con los objetivos de sostenibilidad y descarbonización; así como incorporar cláusulas y evaluaciones que aseguren una comercialización segura y legítima de estos productos ecológicos, sobre todo de aquellos producidos fuera de la Unión Europea.

La etiqueta ecológica europea es una referencia clave para las decisiones de compra de las personas consumidoras, asociada a una producción sostenible y de proximidad. Aplicarlo sin matices a productos importados desde miles de kilómetros puede distorsionar la percepción real de su huella de carbono”, declara Sarahi Boleko, experta en alimentación de CECU.

Para proteger a los productores ecológicos de la UE y evitar distorsiones comerciales, CECU propone reforzar el control comercial de las importaciones ecológicas mediante evaluaciones periódicas que analicen su impacto real en el mercado interior, sobre todo en materia de competencia justa, precios en origen y equilibrio de la oferta. Asimismo, considera esencial incorporar mecanismos de salvaguarda comercial que permitan suspender temporalmente la entrada de productos ecológicos importados cuando no cumplan estrictamente las disposiciones del Reglamento 2018/848. “Apostar por una competencia justa para los productores ecológicos europeos y por la relocalización de ciertas producciones es clave para garantizar a las personas consumidoras productos ecológicos verdaderamente justos y reales”, señala Emily Riesco, experta en comercio de CECU. 

Por último, CECU advierte de que el Reglamento solo regula las prácticas de producción ecológica, sin atender a otros factores clave como el transporte o su conservación, pese a ser claves en la sostenibilidad de los alimentos y formar parte de los objetivos del Pacto Verde Europeo y de la Estrategia “De la Granja a la Mesa”. Esta omisión impide aplicar la misma certificación ecológica a productos con ciclos de vida profundamente distintos, desvirtuando la función informativa del etiquetado en las personas consumidoras.