- La organización considera que la norma supone un avance hacia entornos públicos alimentarios más saludables y sostenibles, aunque lamenta que sea poco ambiciosa en aspectos como las legumbres, los productos de temporada y los circuitos cortos.
La Federación de Consumidores y Usuarios CECU celebra la aprobación del Real Decreto sobre alimentación saludable y sostenible en hospitales, residencias, escuelas infantiles y otros centros incluidos en la norma, ya que supone un avance para en la estandarización de la compra pública en espacios donde el acceso a una alimentación saludable y sostenible es clave.
CECU valora especialmente la limitación de los platos precocinados y las frituras en los menús, así como de las bebidas azucaradas y energéticas en las máquinas expendedoras. La organización, que presentó sus aportaciones durante la tramitación, también considera positivo el objetivo de destinar al menos el 25% del coste de adquisición de alimentos a productos ecológicos.
Sin embargo, CECU lamenta que la norma sea menos ambiciosa en otros aspectos. En concreto, considera insuficientes los mínimos establecidos para las hortalizas frescas y de temporada y para las frutas y hortalizas procedentes de circuitos cortos, que quedan por debajo del 25%.
La organización también considera que las legumbres y otras fuentes de proteína vegetal deberían tener un mayor protagonismo. Durante la tramitación de la norma, CECU había reclamado que, en los establecimientos que ofrecen una única comida principal, hubiera al menos dos días a la semana con platos cuya fuente proteica fuera exclusivamente vegetal, frente al plato semanal anunciado.
Recursos para garantizar una alimentación de calidad
CECU reclama que la aprobación de la norma vaya acompañada de recursos económicos y medios suficientes para garantizar su aplicación efectiva. En este sentido, la organización considera necesario facilitar la disponibilidad de cocinas propias o comunitarias, así como establecer presupuestos suficientes y condiciones de contratación que prioricen la calidad nutricional y la sostenibilidad.
“Una alimentación de calidad forma parte de los cuidados. Para garantizarla, debemos prestar atención a los alimentos que llegan a los menús, a cómo se preparan y a los recursos con los que cuentan hospitales, residencias y otros centros”, señala Sarahi Boleko, Técnica del Área de Alimentación de CECU.
Para CECU, la aplicación de esta norma es una oportunidad para mejorar la alimentación de las personas atendidas en estos centros y avanzar hacia un modelo de compra pública más saludable y sostenible. Al mismo tiempo, la incorporación de criterios de proximidad y de productos de temporada puede contribuir a fortalecer los sistemas alimentarios locales y apoyar al medio rural.





