- Una coalición de 19 organizaciones de la sociedad civil, empresas y académicos reclama a la UE señales de privacidad automatizadas que permitan a las personas elegir sus preferencias una sola vez y olvidarse de los banners de cookies. Los legisladores de la UE tienen una oportunidad única de simplificar realmente la vida de las personas consumidoras
- Como parte del controvertido paquete «Digital Ómnibus», la Comisión Europea ha propuesto implementar señales de privacidad automatizadas y jurídicamente vinculantes. Estas permitirían establecer las preferencias de privacidad una sola vez y evitar, en gran medida, tener que volver a ver otro banner. Lamentablemente, la industria del rastreo se opone a esta medida
Es innegable que navegar en Internet se ha convertido en una verdadera molestia. Incluso al realizar acciones sencillas, como abrir un sitio web o una aplicación, las personas usuarias se ven obligadas a interactuar con banners de consentimiento que resultan engañosos, de forma previa a poder acceder al contenido real. Para las personas con menos conocimientos tecnológicos, esto puede hacer imposible evitar ser rastreados al navegar.
Ahora bien, lo cierto es que, al contrario de lo que sugiere la omnipresencia de los banners de consentimiento en Internet, la legislación de la UE no los exige. De hecho, en la Unión Europea, el rastreo en línea está prohibido por defecto. Y estos banners son la forma que ha encontrado la industria del tracking/rastreo para «cumplir» con la norma de forma malintencionada, estando diseñados para engañar a las personas usuarias y lograr que renuncien a sus derechos. En términos sencillos: es un sistema defectuoso por diseño.
Cláudio Teixeira, responsable de Política Digital de nuestra Organización Europea de Consumidores BEUC, declaró: «Las señales automatizadas son la única propuesta del paquete «Digital Ómnibus» de la Comisión destinada a simplificar realmente la vida de los consumidores. Por ello, resulta sumamente preocupante ver que los responsables políticos consideren descartar esta iniciativa. Con esta campaña, queremos enviar un mensaje contundente desde la sociedad civil: la simplificación no tiene por qué lograrse a costa de nuestros derechos. Reforzar los derechos de los consumidores debería ser una prioridad para los responsables políticos».
Anabel Arias, responsable de derechos digitales de CECU, ha dicho: «Bajo el pretexto de simplificar la regulación, no podemos permitir que se reduzcan los derechos de las personas consumidoras. La simplificación no debe convertirse en desregulación ni en una menor protección. Por eso, desde el movimiento europeo de consumidores queremos los legisladores europeos trabajen por reforzar los derechos de las personas consumidoras. Una forma de hacerlo es manteniendo una de las únicas propuestas positivas que presentaba el paquete Digital Ómnibus: las señales de privacidad automatizadas. Esta solución permitiría contribuir a acabar con la llamada «cookie fatigue» y facilitar que las personas consumidoras puedan ejercer, de forma sencilla y efectiva, sus derechos en materia de consentimiento y protección de datos».
Una simplificación real, servida en bandeja
En otoño de 2025, como parte de una reforma legal más amplia (el «Digital Ómnibus»), la Comisión Europea propuso finalmente una solución a este problema: señales automatizadas (automated signals) y jurídicamente vinculantes que transmitirían las preferencias de privacidad de las personas usuarias (aceptar, rechazar o limitar el rastreo) entre sus dispositivos y los sitios web o aplicaciones. Esta propuesta se incluyó a través del artículo 88b del RGPD.
La idea no es nueva ni compleja. El navegador de cada usuario ya envía automáticamente a los sitios web otras preferencias, como, por ejemplo, el idioma que prefieres. Incluso California, donde tienen su sede muchas empresas tecnológicas, y otros estados de EE. UU., ya exigen legalmente el uso de este tipo de señales para comunicar las preferencias de privacidad. En Europa también existen soluciones técnicas, como «ADPC» o «navigator.consent«.
Itxaso Dominguez de Olazabal, asesora de políticas de European Digital Rights (EDRi), declaró: «La privacidad es un derecho fundamental y las personas no deberían tener que lidiar con interminables banners para ejercerlo. La normativa ePrivacy y el RGPD ya protegen a los ciudadanos, pero el sector ha convertido los banners de consentimiento en un laberinto de clics. El artículo 88b podría, por fin, hacer que las decisiones sobre privacidad sean sencillas y significativas. Para ello, necesitamos que los legisladores de la UE defiendan las decisiones de privacidad de los ciudadanos sin permitir resquicios legales que conduzcan a la desregulación».
El lobby del rastreo lucha por mantener el statu quo
Cabe afirmar que las señales automatizadas de privacidad supondrían una simplificación real y tangible para los ciudadanos europeos, ahorrándoles los cientos de millones de horas que actualmente dedican cada año a los banners de consentimiento.
Sin embargo, la industria del rastreo está haciendo todo lo que está en su mano para mantener el banner de cookies e impedir que las personas usuarias puedan expresar eficazmente sus preferencias de privacidad. Tras los esfuerzos de lobby encabezados por Google, varios Estados miembros están bloqueando la propuesta de la Comisión Europea. El Consejo de la UE ha eliminado el artículo 88b en su postura actual. Pero aún hay esperanza. Se han presentado enmiendas en el Parlamento Europeo para mantener y mejorar el artículo 88b y los sistemas de señales automatizadas.
Ursula Pachl, responsable de políticas de noyb, declaró: «Sería absurdo que los responsables de la toma de decisiones rechazaran una oportunidad para mejorar significativamente el entorno digital para todas las personas. No existe ninguna justificación válida para descartar la propuesta de la Comisión sobre el artículo 88b y mantener el actual desastre de los banners de cookies. Es un momento decisivo para que la UE demuestre qué valores defiende y cuáles son sus prioridades».
Acabemos con el banner de cookies
Por ello, CECU junto con 18 organizaciones de la sociedad civil, académicos y empresas firmantes han instado en una carta al Parlamento Europeo, al Consejo y a la Comisión a apoyar el artículo 88b del paquete «Digital Ómnibus, acabar con los banners de cookies y reforzar el derecho fundamental a la protección de datos y a la privacidad de todas las personas en la Unión Europea.
Más información:





