Comunicación

Vuelta a las aulas: un proyecto Eramus + pionero impulsa que alumnado y profesorado acuerden cómo usar la IA en la universidad

  • Con el inicio del curso universitario, la iniciativa AILA pondrá en marcha experiencias piloto en diferentes países para que estudiantes y docentes definan conjuntamente las normas de uso de la inteligencia artificial generativa en la enseñanza. 
  • La iniciativa, coordinada por la Universitat Pompeu Fabra y en la que participa CECU junto a otras cuatro universidades e instituciones europeas, busca fomentar un uso ético, transparente y alineado con los objetivos de aprendizaje. 

La inteligencia artificial generativa se ha incorporado con rapidez a las aulas universitarias, transformando la forma en que estudiantes y profesorado estudian, enseñan y evalúan. Sin embargo, mientras herramientas como ChatGPT se utilizan cada vez con mayor frecuencia, muchas instituciones de educación superior siguen sin contar con criterios compartidos sobre cómo integrarlas de manera responsable en el aprendizaje. 

Ante este escenario, el proyecto Erasmus + AILA (Student Learning Agreements to Foster Participation in Defining and Evaluating the Responsible Use of Generative IA) inicia este curso académico con una propuesta pionera: que sea el propio alumnado y el profesorado quienes diseñen conjuntamente las reglas para el uso de la inteligencia artificial en sus asignaturas.

La iniciativa reúne a universidades e instituciones de España, Italia, Serbia y Turquía con el objetivo de desarrollar un modelo participativo que ayude a las universidades a integrar la IA generativa de forma ética, transparente y centrada en el aprendizaje. Entre las entidades participantes se encuentra también la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, que aporta su experiencia en derechos digitales y en el impacto de la inteligencia artificial sobre las personas, garantizando que la perspectiva de los derechos de los estudiantes y docentes como usuarios estén en el centro del proyecto. 

El objetivo principal del proyecto es establecer acuerdos de aprendizaje que hayan sido co-diseñados de forma conjunta. De esta forma los protagonistas serán los propios estudiantes y docentes, trabajando en una hoja de ruta para las condiciones de uso responsable de la inteligencia artificial en los cursos. Estos acuerdos permiten definir, entre otras cuestiones, cuándo puede utilizarse la IA Generativa, con qué finalidad, cómo debe hacerse de forma transparente y qué competencias deben seguir desarrollándose sin depender de estas herramientas. 

Lejos de plantear un modelo basado en la prohibición o el uso indiscriminado de la inteligencia artificial, AILA apuesta por fomentar el diálogo, la reflexión crítica y la corresponsabilidad entre las partes interesadas que conviven diariamente en las aulas universitarias. 

De la teoría a las aulas 

Tras completar durante los primeros meses del proyecto el diseño del marco pedagógico y ético que sustentará esta metodología, el consorcio inicia ahora la fase de pilotaje en universidades de España, Italia, Serbia y Turquía. 

Durante este curso, estudiantes y profesorado participarán en sesiones de co-diseño para adaptar los acuerdos de aprendizaje a distintas asignaturas y ponerlos en práctica en contextos reales. Paralelamente, el proyecto evaluará cómo este modelo contribuye a mejorar la transparencia, la confianza y el desarrollo de competencias relacionadas con el uso responsable de la inteligencia artificial. 

Los resultados permitirán elaborar un protocolo europeo y un conjunto de herramientas prácticas que facilitarán la adopción de este modelo por parte de otras instituciones de educación superior interesadas en incorporar la inteligencia artificial desde una perspectiva participativa y responsable. 

Un consorcio europeo para afrontar un reto compartido 

El proyecto AILA está coordinado por la Universitat Pompeu Fabra y reúne al Consiglio Nazionale delle Ricerche (Italia), la Università degli Studi di Milano-Bicocca (Italia), la Singidunum University (Serbia), la Istanbul University (Turquía) y la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, combinando la experiencia de universidades, centros de investigación y de la sociedad civil para abordar los grandes desafíos que plantea la incorporación de la inteligencia artificial a la educación superior.