Comunicación

Nuevas propuestas en materia de vivienda: qué puede cambiar y qué debemos vigilar

La ministra y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, anunció el pasado 29 de junio un nuevo paquete de medidas para hacer frente a la crisis de vivienda. Durante esta legislatura, se han anunciado repetidas veces “medidas estrella” para abordar el problema del acceso a la vivienda, pero en contadas ocasiones se han llegado a plasmar en el Boletín Oficial del Estado. Entre aquellas medidas que se han llevado a cabo desde el Ministerio de Vivienda se encuentran la creación de Casa 47 o la aprobación del Plan Estatal de Vivienda.  

Ahora, el Gobierno ha anunciado un nuevo paquete que se presentará como decreto en el mes de julio. Estas son algunas de las más relevantes:  

  • Subida del IVA de los pisos turísticos del 10% al 21%. 
  • Retomar la moratoria de alquileres y la limitación de la actualización de la renta. 
  • Bonificaciones al IRPF para arrendadores que reduzcan la renta. 
  • Obligatoriedad de contratos de arrendamiento por escrito. 
  • Regulación de los alquileres de temporada y habitaciones.  

Desde CECU consideramos que se debe extremar la vigilancia sobre cómo se redacten todas ellas para conocer el alcance de las medidas y evaluar su capacidad para revertir la crisis de vivienda.  

¿Qué nos preocupa? 

Regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones. Cuando se debatió la aprobación de la actual Ley de Vivienda, se advirtió al Gobierno de que la negativa a incluir estas modalidades de arrendamiento en la ley provocaría que muchos propietarios se acogieran a esta tipología para sortear la regulación. Por eso, solicitamos que se tomen las suficientes garantías en esta nueva medida para asegurar que la regulación sea efectiva, dote de plenos derechos a las personas inquilinas que acceden a la vivienda mediante el arrendamiento de habitaciones, y evite los fraudes en el alquiler de temporada

Subida del IVA a los pisos turísticos. Valoramos esta medida de forma negativa, pues favorece la opción del arrendamiento de viviendas para la actividad turística, lo que prioriza su función mercantil en lugar de garantizar su función social. Además, consideramos que va en detrimento de los derechos de las personas consumidoras, pues el sector de los pisos turísticos posee menos garantías y regulación que aquellos alojamientos destinados habitualmente para la actividad turística.  

Bonificaciones fiscales a arrendadores que reduzcan el importe de la renta. Consideramos esta medida como un nuevo llamado a la solidaridad de los propietarios para resolver el problema de los precios del alquiler, cuando lo que realmente se necesita para bajar los alquileres es una intervención de los precios de las viviendas arrendadas. La solución no compensar la falta de ganancias de los arrendadores con bonificaciones fiscales, que se pagan con el dinero de todos los contribuyentes.  

¿Qué puede ser un buen comienzo? 

Valoramos positivamente la moratoria de alquileres, que puede paliar de manera temporal la inseguridad habitacional de millones de personas inquilinas. No obstante, este debe ser solo el primer paso para conseguir que el periodo de los contratos de alquiler pase a ser indefinido.  

¿Qué falta? 

Con la finalidad de garantizar la vivienda como un derecho fundamental, desde CECU echamos en falta la inclusión de la moratoria antidesahucios. Si la vivienda quiere ser convertida en el quinto pilar del Estado del Bienestar, no se puede permitir desahuciar a personas que no cuenten con alternativas habitacionales dignas. Por ello, reclamamos que se incluya de nuevo esta moratoria y el Estado se haga cargo de dichas situaciones.